Consejos de limpieza de tu campana

Consejos de limpieza de tu campana

Una campana extractora, una solución de integración o un extractor de techo. Cualquiera de todas estas opciones son perfectas para mantener tu cocina libre de humos y olores. Pero hay que hacer una buena elección (con una potencia suficiente para limpiar toda la superficie de la cocina) y, por mucho que no te guste escucharlo, es necesario limpiarlas por dentro y por fuera para que hagan correctamente su trabajo y no pierdan eficiencia.  Llegados hasta aquí seguro que dices que la teoría te la sabes pero, subimos la apuesta con esta pregunta: ¿sabes cómo limpiar la campana extractora en su totalidad?

Dejando a un lado los tipos de campanas que te puedes encontrar en el mercado, y que podrían formar parte perfectamente de un rompecabezas, lo más probable es que el material exterior de la que un día instalaste en tu casa sea de aluminio o de cristal, si la elección la realizaste cuando este material comenzó a llamar la atención de los amantes del diseño en la cocina. ¿La buena noticia? Pues que cuando te preguntes cómo limpiar la campana extractora dará exactamente igual el material con el que está fabricada por fuera. Aunque con matices que vas a ver en el siguiente párrafo:

Limpiar por fuera una campana de acero inoxidable no es complicado. Lo más importante es que no te hagas con un bote de salfuman pensando que eso la dejará apta para comer encima de ella. Lo primero de todo cuando la quieras limpiar es desenchufarla y dejarla enfriar. Cuando todo este listo, usa un paño húmedo o cualquiera de los productos específicos que las marcas principales ofrecen para la limpieza de sus electrodomésticos. Son algo más caros que el agua que sale del grifo, pero los resultados son mejores y puedes presumir de campana nueva durante más tiempo del que imaginas.

Los filtros

Una vez que tienes claro que el exterior de tu campana lo tienes que limpiar con productos suaves, en la dirección de la beta del acero (si es de este material), y sin recurrir nunca jamás a productos abrasivos, el siguiente paso es orientar tus miradas a los filtros, que es donde realmente hay que batirse el cobre para mantenerla en buenas condiciones de limpieza.

En los filtros es donde se acumula la gran parte de la suciedad que se extrae de los humos. Mantenerlos limpios es clave para que la campana funcione sin necesidad de gastar más electricidad y para evitar riesgos de los que nadie quiere oir hablar con el de incendio. Que existir, existe.

Primer dato relevante sobre los filtros: ocupate de ellos cada 2-3 meses, aunque todo depende del ritmo uso en tu cocina. Si la usas varias veces al día, todos los días de la semana, igual tienes que ser algo más regular. Segundo dato relevante: si en la campana que has escogido los filtros no son lavables (algo que ocurre sobre todo con los de carbón activo) limítate a cambiarlos cuando te lo dicte el fabricante en los manuales de instrucciones.

Si, por el contrario, en tu campana hay filtros de metal antigrasa, puedes acometer su limpieza en el lavavajillas, que siempre te quita trabajo indeseado, o hacerlo a mano. Si lo haces a máquina, no metas nada más de vajilla: deja todo el lavavajillas para los filtros. De lo contrario, corres el evidente riesgo de que las piezas que metas salgan sucias.

Líbrate de restos molestos como el aceite

No importa que los filtros los laves a máquina o a mano: lo primero siempre será quitarlos de donde están. Desmóntalos en función de las instrucciones que te haya dado el fabricante en cuestión. Una vez que has desbloqueado todos los posibles filtros que tenga tu campana, llega el momento estrella de la limpieza.

Olvida una vez más los abrasivos. No te sirven ni los ácidos, ni la lejía. Si la grasa o el aceite está muy pegado puedes utilizar un productos desengrasante, pero primero sumerje los filtros en agua caliente con jabón suave y un cepillo que te ayude a remover toda la suciedad.

Antes de volver a montarlos siguiendo los pasos opuestos a la primera fase, deja que escurran bien, porque el montaje final debe hacerse con los filtros totalmente secos. Mientras esto ocurre, puedes aprovechar a limpiar con un productos específicos los «marcos» en los que se instalan los filtros, y así tendrás unos resultados resplandecientes.

¿Tenías dudas sobre cómo limpiar la campana extractora? ¡Con este artículo ha llegado el momento de dejar de tenerlas! Lo importante es tú mismo/a has podido comprobar que no es una tarea complicada.


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