Comparativas de grandes electrodomésticos. ¿Qué necesitas saber?

Comparativas de grandes electrodomésticos. ¿Qué necesitas saber?

Vamos allá con el primer post de este blog. Pienso que comenzar mostrando una idea general a modo de panorámica de aspectos a tener en cuenta servirá para hacernos una composición de lugar antes de meternos plenamente en el campo de los electrodomésticos.

 

El mejor electrodoméstico en tu cocina

Elegir el electrodoméstico más adecuado no es tarea fácil.

Elegir el electrodoméstico más adecuado no es tarea fácil.

Ese es un concepto que debemos descartar puesto que, en definitiva, la cocina de cada casa es un pequeño microcosmos. No existe la mejor cocina como no existe la mejor canción o el mejor libro. Se trata de hacer que nuestra cocina sea la mejor del mundo para nosotros y para nuestra gente. Y en esto no se diferencia mucho de lo que buscamos para nuestro salón o nuestro dormitorio, lugares en los que buscamos confort, estar a gusto. En la cocina tenemos que llegar a ese punto. Y por supuesto, los electrodomésticos juegan un papel fundamental en la consecución de ese objetivo. Si lo logramos o por lo menos nos acercamos a ello, este blog habrá servido para algo importante. En estos momentos, os aseguro que esa idea me motiva cada vez más. Y así como para amueblar cualquier habitación de la casa tenemos que partir de unos condicionamientos previos, para “vestir” nuestra cocina tendremos que aplicar unos parámetros que presento a continuación, muy generales. Lógicamente existe un punto en contra, aunque para algunos como yo tiene su atractivo, y es que son máquinas y en tanto que lo son, plantean unos problemas de mantenimiento, gasto y limpieza que debemos considerar. Eso lo complica todo un poco… o lo hace más apasionante.

 

Factores a tener en cuenta a la hora de comprar uno de los grandes electrodomésticos

Estos factores son variados y, en mayor o menor medida, fundamentales. Obviamente hay unos que resulta del todo imprescindible tener en consideración, y otros que, más que imprescindible resulta aconsejable. En todo caso cuanto más nos guiemos por estos conceptos, mejor para nuestras cocinas.

Dimensiones: es evidente que para que algo quepa en nuestra cocina o galería, se tiene que ajustar a unas medidas determinadas. Pero debemos considerar otros factores, como por ejemplo las necesidades del propio electrodoméstico. Es decir, si por ejemplo queremos comprar un frigorífico, debemos tener en cuenta que le conviene tener una separación de tres centímetros con la pared, a modo de “respiradero”. De lo contrario se podría recalentar una y otra vez, lo cual no haría sino avejentar la máquina rápidamente. También es muy aconsejable que guarde una distancia prudencial con los electrodomésticos vecinos, por razones similares. Y por último, aunque parezca una obviedad, debemos tener en cuenta que pueda llegar hasta el sitio que le hemos asignado o, dicho, de otra manera, que quepa por la escalera y las puertas de nuestra casa. Se han dado casos en que el transportista no ha podido hacer el reparto por falta de espacio en el rellano.

Consumo: desde que el electrodoméstico está alojado en nuestra cocina comienza a gastar dinero y energía. Para aminorar los efectos que estos aparatos tienen en nuestra economía y en el medio ambiente, existe un sistema de homologación de la Unión Europea que recibe el nombre de etiqueta energética. La etiqueta energética nos marca un baremo de eficacia, de buen empleo de la electricidad. Y además nos informa sobre otras prestaciones y capacidades de los aparatos. Los rangos clasificatorios son A+++, A++, A+, B, C, D, F, G, entendiendo que A+++ supone la mejor eficiencia energética y G la peor. Una buena clasificación supone un precio del producto más elevado, pero a la larga, está demostrado que resulta mucho mejor para el ahorro. Esta etiqueta la tienen los siguientes electrodomésticos: frigoríficos, congeladores, lavadoras, secadoras, lavadoras-secadoras, lavavajillas, aires acondicionados y hornos.

Diseño: quizá sea lo más evidente, pero puede darse el caso de que al concentrarnos en el precio, la eficiencia energética, el tamaño y las funciones, el efecto estético pase para nosotros a un segundo plano. Debemos estudiar detenidamente este factor, no menos que cuando pensamos en un sofá para el salón o un armario para la habitación.

Mantenimiento: debemos tener muy en cuenta que un electrodoméstico, desde el primer minuto de uso, no sólo gasta sino que… se hace mayor. Para ello debemos respetar unas pautas mínimas de mantenimiento. Pero como aún así, es inevitable que se estropee, os recomiendo que consideréis el que la marca que compréis tenga servicio técnico en vuestra ciudad. De ese modo se aligerará la reparación o la entrega de la pieza necesaria.

Espero que os haya resultado interesante. Como dije en el primer post, estaré encantado de todo lo que queráis comentar. Muchas gracias por leerme, nos vemos próximamente.

Es importante que estés a gusto en la cocina.

Es importante que estés a gusto en la cocina.


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